sábado, 31 de octubre de 2026

MAJESTAD Y ALFONSO XIII, MOTRICO Y LOS PRÍNCIPES DE LONGCHAMP, EL REY DE DALHAM HALL, TERRITORIO SIOUX

 - Estaba el historial y estaba la clase, estaban el brillante aspecto en el paddock y también la distancia adecuada pero, sobre todo, estaba el nombre: ¿qué caballo si no uno que se llama Majestad era el candidato más idóneo para ganar una carrera dedicada a un rey? El potro alazán de Mediterráneo (nombre d la cuadra de carreras de José María Maldonado) desplegó un tajante remate en los últimos 200 metros del Memorial Duque de Toledo con el que batió a Rojiblanco y Sirjan, y que le sirvió para convertirse en el primer macho clásico que gana la carrera dedicada al rey Alfonso XIII desde que en 2016 lo hiciera Again Charlie, un hijo de Medecis propiedad de Bloke. (En el intervalo han ganado la tradicional prueba dos hembras de 3 años: Tarantela, en 2020, y War of Dance, en 2023. El primer potro de 3 años que ganó el Memorial fue Cuir de Russie, en 1942). Este caballo criado en Francia defendía los colores de la Escuela de Aplicación de Caballería y Equitación del Ejército (nada menos) y había llegado a nuestro país como parte del lote de purasangres que el criador y propietario galo Edmond Veil-Picard donó a Francisco Franco en 1940. (La parte sustancial del regalo la constituyeron el semental Filarete y un grupo de yeguas de vientre. Este ganado sirvió para refundar la yeguada de Lore Toki, que Alfonso XIII había creado en 1917).

- Majestad le dio a su entrenador, Guillermo Arizkorreta, su cuarto éxito en la carrera -ensilló asimismo a los citados Ayanz, Tarantela y War of Dance- y a su jinete, Jaime Gelabert, el tercero. En este caso es notable que el jockey los ha conseguido en el plazo de cuatro ediciones y con tres ejemplares diferentes: a Majestad lo precedieron la doblemente aludida War of Dance y Sirjan, al que Gelabert llevó a la victoria el año pasado. No hay logro idéntico en la historia de la prueba, aunque se han de citar las tres victorias seguidas de Román Martín con dos caballos diferentes: Aray, de Ramón Beamonte, ganador en 1969 y 1970, y Terborch, de Arnús, en 1971; y los tres triunfos de Claudio Carudel en el plazo de cinco años: en 1957 montó a Abe de Fuego, de José Gandarias; en 1961, a Folie, de Beamonte, y al año siguiente, a Nertal, defensor igualmente de los colores blanquiverdes. (Carudel es, con siete montas victoriosas, el jinete más ganador en la historia del Memorial).

Majestad en el Memorial (Foto: Rafael Lorente).

- Majestad fue criado en Irlanda por Newstead Breeding y su propietario lo adquirió de yearling en trato privado al precio de 60.000 guineas tras pasar por el anillo de ventas de Goffs. Es el sexto ejemplar en la historia de las carreras españolas que en la misma temporada dobla victoria en el Villapadierna, nuestro derby, y en el Memorial: sus predecesores en el logro son Maspalomas, que lo firmó en 1967; Chacal, en 1974; Vichisky, en 1988; Ayanz, en 2011, y Arkaitz, en 2014. Este último y Maspalomas acompañan asimismo a Majestad como ganadores del Cimera, aunque hay que hacer la salvedad de que cuando la ganó el muy popular caballo del Marqués de la Florida, esta carrera estaba reservada a los productos nacionales (En un blog que se llama Desde Dormello hay que comentar que el rasgo más sobresaliente del pedigree de Maspalomas es un inbreeding 4 x 3 sobre Nogara, quizá la reproductora más famosa de la yeguada de Federico Tesio; pero, curiosamente, ninguna de esas apariciones se produce a través de su mejor hijo, el ubicuo Nearco, sino mediante otros de sus productos machos: Niccolo dell’Arca y Nicolaus. Majestad tiene en su origen 34 líneas de Nogara, todas a través de Nearco).  

- El robusto y pequeño potro de la cuadra Mediterráneo pertenece a la primera potrada de St. Mark’s Basilica, semental propiedad de Coolmore que hace la monta tanto en Irlanda como en Australia y hasta ahora ha dado ocho ganadores de stakes, entre los que hay tres vencedores de G1: la espléndida Diamond Necklace, mejor potranca europea de 3 años en la presente temporada, en la que ha ganado la Poule d'Essai des Pouliches G1, el Prix de Diane G1 y el Nassau Stakes G1, y ha sido segunda en el Jean Romanet G1 y tercera en el Prix de l’Arc de Triomphe G1; Thescecretadversary, laureado en el Prix Jean Prat G1, y Saintly Dancer, que el día antes de que Majestad brillara en La Zarzuela se apuntó en el hipódromo australiano de Caulfield las Thousand Guineas G1. Al igual que el pupilo de Arizkorreta, Sta. Mark’s Basilica -al que entrenó Aidan O’Brien- fue capaz de mostrar su mejor forma tanto en primavera, cuando ganó la Poule d’Essai des Poulains G1, el Prix du Jockey Club G1 y el Eclipse Stakes G1, como pasado el verano, cuando triunfó en el Irish Champion Stakes G1. St. Mark’s B., que es hijo de Siyouni, uno de los grandes reproductores del Viejo Continente, ocupa, en el momento de escribir estas líneas, el puesto 16 en la clasificación europea de sementales de Thoroughbred Stallion Guide con 136 corredores, 61 ganadores de 79 carreras y unas ganancias de 4.151.639 euros. Siyouni es a su vez el continuador de la línea de otro gran semental, Pivotal, del que desciende por línea masculina otro ganador del Memorial Duque de Toledo: Hipodamo de Mileto, -hijo de Falco, este por Pivotal- primero en la edición de 2018.

- La madre de Majestad, Llew Law, es una hija del precoz Verglas que no pasó de colocarse tres veces, pero que en la yeguada lo está haciendo bastante mejor: hasta ahora ha puesto en pista siete productos y todos han ganado; destacan entre ellos, aparte del potro de Mediterráneo, la hembra Who’s Steph, triple ganadora de G3 hija de Zoffany, y el castrado Long Arm, por Rock of Gibraltar, ganador de cinco carreras en Irlanda y Australia y colocado de grupo. Después de Majestad, Llew Law ha dado a Notimetotakeoff, por No Nay Never, 2 años al que entrena Charlie Johnston en Inglaterra y que se ha colocado dos veces en cuatro salidas a la pista, y una yearling por Little Big Bear que salió hace poco a vender en Goffs y, aunque las pujas llegaron hasta 60.000 euros, no fue adjudicada.  Llew Law procede de línea femenina de Boudoir II, una torda hija del Derby-winner Mahmoud que se colocó en las Irish 1.000 Guineas de 1941 y al terminar su vida de carreras fue exportada a Estados Unidos, donde tuvo varios propietarios -el primero de ellos, el magnate cinematográfico Louis B. Mayer- y se convirtió en una de las más influyentes yeguas de cría del siglo XX en el país norteamericano; de ella descienden ganadores clásicos y de G1 como Caracolero, Majestic Prince, Your Host, Bowl of Flowers, Gallant Bloom e Hippodamia (mejor potranca de 2 años en Francia en 1973 y cuarta madre de Majestad), así como los buenos corredores y destacados sementales Graustark y His Majesty, este tocayo de Majestad

- Daryz impuso su elegante jerarquía en el Prix de l’Arc de Triomphe G1 y ganó la gran prueba francesa con autoridad por delante de Bay City Roller y de Diamond Necklace, la hermana paterna de Majestad. El castaño de The Aga Khan Studs es, como se sabe bien, hijo de Sea The Stars, ganador del Arco en 2009, y le dio a la familia criadora y propietaria su noveno triunfo en la prueba, de los que el primero fue el que en 1948 logró el tordo Migoli, al que entrenaba en Inglaterra Frank Butters. Esta es una de las dos victorias que la cuadra ha conseguido en el Arco con ejemplares preparados más allá de la frontera francesa; la otra fue la que en 2000 se apuntó con Sinndar, entrenado en Irlanda por John Oxx. Los ganadores residentes en el país galo han sido -además de Daryz, al que entrena Francis-Henri Graffard-, Nuccio (1952) y Saint Crespin ( (1959), preparados por Alec Head; Akiyda (1982), por François Mathet, y Dalakhani (2003) y Zarkava (2009), responsabilidad de Alain de Royer-Dupré.  Todos ellos, animales criados en la casa, salvo el italiano Nuccio, criado en el país transalpino por la Scuderia Val Cervo y adquirido por el Aga Khan – se habló de un precio de 30.000 libras (1,22 millones de libras de hoy)- después de haberse consagrado como el mejor elemento clásico de su generación en Italia y de haber sido segundo de Tantième en el Arco de 1951.

Daryz tras el Arco (Foto: Jesús de Miguel).

- El nombre del gran corredor y semental que fue Tantième nos devuelve a Daryz por dos motivos: uno, el hecho de que aparece en el pedigree del campeón de la familia Aga Khan a través de Urban Sea, la madre de Sea The Stars (y también, por cierto, ganadora del Arco); y dos, que es uno de los miembros del exclusivo club de dobles ganadores del Arco, en el que Daryz ha ingresado con su victoria de este año. Lo forman nueve ejemplares, seis machos y tres hembras, y el primer socio fue Ksar, propiedad de Madame Edmond Blanc, que ganó en 1921 (batiendo, entre otros, a Nouvel An) y 1922; le siguen Motrico, del vizconde Max de Rivaud, vencedor en 1930 (con Filarete, futuro semental en España, tercero) y 1932 (cuando entre los batidos estuvo Laeken, del marqués del Llano de San Javier); Corrida, de Marcel Boussac, primera en 1936 y 1937, y desaparecida en la retirada de las tropas alemanas tras el desembarco de Normandía; Tantième, ganador en 1950 y 1951 para François Dupré y último doble vencedor del Arco criado en Francia antes del éxito de Daryz; Ribot, la obra maestra póstuma de Federico Tesio, primero en 1955 y 1956; Alleged, de Robert Sangster y descendiente de Ribot por línea masculina, ganador en 1977 y 1978; Treve, de Al Shaqab Racing, laureada en 2013 y 2014; y Enable, propiedad de Khalid Abdullah, primera en  2017 y 2018 (y de la que cabe apuntar que su primer producto en pista, el 2 años Entrust, por Dubawi, ha ganado recientemente en su debut). .

- Un imponente friso de campeones en el que Motrico, quizá el menos glamouroso, destaca porque fue el único logró la doble hazaña en años no consecutivos. El caballo bien pudo no haber nacido pues, según cuentan Arthur FitzGerald y Michael Seth-Smith en su libro sobre la historia del Prix de l’Arc de Triomphe, en 1914 el famoso propietario y criador Jean Prat había vendido a la futura madre de Motrico, Martigues, junto a otros cuatro ejemplares, por la módica suma de 5.000 francos por todo el lote. El comprador fue Maurice Labrouche, “cuya preciosa yeguada diseñada como un parque, Castillon, estaba situada a unas pocas millas de Biarritz”, escriben los autores británicos. “[Labrouche] podía haber sacado beneficio inmediato vendiendo los cinco animales a un carnicero, pero afortunadamente decidió no hacerlo”. Cabe imaginar que en aquellas complicadas fechas en que empezaba la I Guerra Mundial y el futuro de las carreras era incierto, la carne de un yearling tenía más valor que su muy dudoso porvenir en las pistas.

- El caso es que Maurice Labrouche se quedó con Martigues y en 1924 la cruzó con Radamés, un hijo del gran semental Rabelais que había conseguidos sus triunfos más notables en 1919, cuando contaba 4 años, al ganar el Grand Prix de Saint Cloud y el Prix d’Ispahan. El caso en que en la temporada anterior Radamés había estado muy atareado en España, en donde corrió para el Marqués de Villamejor entrenado por Jean Lieux, que había sido su importador a nuestro país. El caballo corrió ese año diecisiete veces, visitó los hipódromos de Barcelona, Santander, San Sebastián y Madrid y, casi siempre montado por George Archibald, logró cuatro victorias y otras tantas colocaciones. De su citado cruce con Martigues nació en 1925 un potro con aplomos muy deformes al que se impuso el guipuzcoano nombre de Motrico. Su defecto físico le hacía rendir mucho mejor en pistas pesadas, y eso y su calidad le permitieron ir construyendo un historial notable desde los 2 a los 4 años que incluyó, entre otras victorias, el Criterium de St. Cloud, el Prix Chemin du Fer du Nord y el Prix de Conseil Municipal, un segundo puesto en la Poule d’Essai des Poulains y un cuarto del Arco. Además, para aprovechar su aptitud sobre terreno blandos, su preparador, Maurice d’Okhuysen, asimismo gran entrenador de saltadores, le hizo correr, y ganar, sobre las vallas de Niza y Auteuil en los inviernos de 1928 y 1929. Con ese historial, Motrico llega a los 5 años y esa temporada gana el Prix des Reux y, poco antes del Arco, el Prix Prince d’Orange. Una fuerte tormenta acompañada de lluvia torrencial en la víspera de la gran carrera deja la pista a su gusto y el caballo de Rivaud gana batiendo por dos cuerpos al favorito, Hotweed.

Motrico, con 2 años (Foto: Wikipedia/Le Sport Universel Illustré).

- Al final de la temporada es retirado a la cría pero, sorprendentemente, en la primavera de 1932, después de dos temporadas de monta, es devuelto al entrenamiento. Se puede leer que la razón fueron los decepcionantes físicos de sus primeros foals, muchos de los cuales habían heredado sus defectos de aplomos, pero, sea cual sea el caso, Motrico volvió al patio de D’Okhuysen y, ayudado de nuevo por el terreno blando, repitió la secuencia de 1930: ganó en septiembre el Prince d’Orange y dos semanas más tarde se impuso en el Arco, después de luchar durante toda la recta con Goyescas, de Boussac. Corrió una vez más sin colocarse y fue retirado de nuevo, esta vez definitivamente, a la yeguada. No tuvo éxito como reproductor, aunque su nieto por línea materna Vulgan fue uno de los mejores padres de saltadores de la historia del turf británico: ganó diez veces la estadística y produjo tres ganadores del Grand National: Team Spirit, Foinavon y Gay Trip.

- Motrico, ganador del Arco a los 7 años de edad, lo que no ha hecho ningún otro caballo, no es el único vencedor de esta carrera que ganó asimismo como saltador: Le Paillon, primero en la edición de 1947, había ganado ese mismo año la Gande Course de Haies d’Auteuil, la carrera de vallas más importante de Francia, y había sido segundo en la Champion Hurdle, su prestigiosa homóloga británica. Al igual que Motrico, Le Paillon fracasó como reproductor, lo que, por otra parte, hizo posible su importación a España en 1955; aquí dio, sobre todo, a Caporal, que ganó siete de sus ocho salidas a la pista, entre ellas el Nacional, Villapadierna, Gran Premio de Madrid y Grand Prix de Bayonne, y está considerado uno de los mejores corredores de la historia de turf español. Le Paillon estaba entrenado por William Head, que también figura en los anales de nuestras carreras porque el 23 de julio de 1916 ganó, montando a Botticelli, la Gran Carrera de Vallas de San Sebastián y le dio así la primera victoria a la recién creada cuadra del Duque de Toledo.

- William Head es el patriarca de una saga familiar de jockeys y entrenadores cuyo apellido ha empapado el tejido del mejor turf francés a lo largo de los últimos cien años. El Prix de l’Arc de Triomphe ha sido con frecuencia escenario de su talento y así, el propio William lo volvió a ganar en 1966 con Bon Mot. Su hijo Alec, que fue el jinete de Le Paillon en sus carreras de vallas y se convirtió después en un destacadísimo entrenador, propietario y criador, ensilló a los citados Nuccio y Saint Crespin, y después a Ivanjica (1976) y Gold River (1981). Christiane, hija de Alec y más conocida como Criquette, se convirtió en la primera mujer en ganar el Arco como entrenadora con el triunfo de Three Troikas en 1979, y ya hacia el final de su ilustre carrera entrenó a Treve, que, como se ha apuntado, ganó la carrera en 2013 y 2014. Bon Mot, Ivanjica y Gold River fueron montados en sus días de gloria en el Arco por Freddy, gran jockey y notable entrenador, e hijo de Alec, hermano de Criquette y padre de Cristopher, que ejerce como preparador en Chantilly desde2018 (y en 2023 ganó el Prix de Diane G1 con Blue Rose Cen, propiedad de Yeguada Centurión).  Si se desciende de la estratosfera del turf a un un plano más terrenal, hay que añadir que Criquette Head reverdeció en 1992 los laureles donostiarras de su abuelo cuando ganó la Copa de Oro de San Sebastián con su pupilo Petit Loup, un hijo de Danzig propiedad de Maktoum Al Maktoum.

- Seguramente sea la cuadra de la familia Wertheimer la más vinculada a la trayectoria en los hipódromos de la familia Head. Sus muy conocidos colores -chaquetilla azul con costuras blancas, mangas y gorra blancas- fueron, si volvemos a referirnos al Prix de l’Arc de Triomphe, los que vestía Freddy Head a lomos de las citadas Ivanjica y Gold River, y los que portó Olivier Peslier cuando en la edición de 2012 condujo a la victoria a Solemia, yegua entrenada por el yerno de Criquette Head, Carlos Laffón, esposo de su hija Patricia. Criada por Jacques Wetheimer y defensora de sus colores blanquiazules fue una yegua mucho más modesta que las anteriores que se llamaba Young Hostess. Alazana nacida en 1982, hija de Arctic Tern y Yeovil, por Sir Gaylord, tuvo como entrenadora a Criquette Head y solo corrió seis veces, con el resultado de una victoria, en su única salida a 2 años, y una colocación, ésta en el Prix Vanteaux G3. Young Hostess es la quinta madre de Espoir Avenir, el fácil ganador de la Copa de Oro de San Sebastián de este año. El hecho es tan insignificante como se quiera, pero gana algo de interés si se añade que Young Hostess es la segunda madre de Young Tiger, ganador de la Copa de Oro en 2009, y que su progenitora, Yeovil, es la cuarta madre de Abdel, que ganó la carrera en 2014. Así que esta debe de ser la línea femenina inmediata de más éxito en la historia de la prueba vasca, si exceptuamos quizá el hecho de que la ilustre Kalawelsh parió dos ganadores de la carrera: Kashwan (1998) y Persian Ruler (1999 y 2001).

- Persian Ruler es, junto con Espoir Avenir, uno de los cinco ejemplares de capa torda que han ganado la Copa de Oro; los otros son Madrileño (1995), Pro Ken (2006) y Cnicht (2018). El ganador de este año, criado en Francia por su propietario, Alain Maubert, hereda la capa de su padre. Montmartre, un poderoso hijo del gran Montjeu -ganador del Arco en 1999- que fue criado por Jean-Luc Lagardère y que, siendo un foal, pasó a formar parte de la cuadra del Aga Khan cuando este compró, en marzo de 2005, los más de 200 ejemplares que formaban la cuadra de carreras y la yeguada del criador y propietario francés. Montmartre solo corrió cinco carreras y ganó tres, la última el Grand Prix de Paris G1, en la que obtuvo una fácil y espectacular victoria por cuatro cuerpos. Sin embargo, el muy rápido ritmó de la prueba y la dureza del terreno le causaron problemas físicos de los que no pudo recuperarse y fue retirado de la competición. En la yeguada ha destacado mucho como padre de saltadores y muy poco como progenitor de corredores de liso, entre los que, aparte de Espoir Avenir -ganador de G3 y colocado de G1 en Francia sobre 3.000 metros-, solo son dignos de mención Bello Matteo, doble ganador de G3, y Amour à Papa, segunda del Prix de Diane G1 en la edición de esta clásica que ganó Avenir Certain, la potranca copropiedad de Antonio Caro.

- Young Hostess no fue la única yegua de cría que reverdeció laureles en la pista donostiarra tras el paso de varias generaciones. El Gran Premio de San Sebastián registró la victoria del muy útil fondista Chergui. Este potente castrado de 6 años, propiedad de Imperial Stud y entrenado por Miguel Alonso Roldán, está criado en Francia por La Vallée Martigny y Normandy Spirit, y es hijo de Ultra, un Godolphin que ganó el Prix Jean-Luc Lagardère G1 en 2015 y que no ha sido buen semental, y de Briante, una no corredora en cuya línea femenina aparece India. Esta yegua criada por Rothschild vino, con la victoria de Chergui, a renovar su plaza en la historia del hipódromo vasco pues es la madre de Indian Prince, que ganó el Gran Premio de San Sebastián de 1985, una de las diez victorias de su magnífico historial. El alazán de la cuadra Arabian contaba entonces 6 años y ese mismo otoño cerró su vida en las pistas con sendos triunfos en el Memorial y el Gladiateur. (En la primera y tercera de estas victorias, el entonces pupilo de Julio César Martínez fue montado por Paulino García y en el Memorial, por el británico Tony Ives; se da la triste coincidencia de que ambos jinetes han fallecido este año).

- La Sociedad de Fomento creó en 1921 un remedo del Derby que se corrió por primera vez con el nombre de Gran Premio de los Tres Años y lo ganó Antonio del marqués de San Miguel. Gonzalo Figueroa y Torres, Marqués de Villamejor, murió el 16 de octubre de ese mismo año y los rectores de nuestro turf decidieron darle su nombre la nueva carrera para los clásicos. La primera edición del premio Villamejor la ganó Ruban, el más famoso y uno de los más destacados defensores de los colores del Duque de Toledo y que esa misma temporada ganó también, entre otras carreras, el Gran Premio de San Sebastián (disputado con el nombre de Gran Premio de S. M. El Rey Alfonso XIII y dotado con unas fastuosas 500.000 pesetas). El Villamejor, que permanece desde entonces en calendario del turf nacional, opera desde los años 60 como nuestra versión del St. Leger británico y en la edición de este año ha registrado el triunfo de punta a punta del bonito cuatralbo Time Tight, que como Majestad -tercero ese día- es propiedad de Mediterráneo. Criado en Irlanda por el Corduff Stud y hasta entonces primero o colocado en sus nueve salidas a la pista, Time Tight fue adquirido por su actual propietario en las ventas de yearlings de Tattersalls de 2024 al precio de 42.000 euros.

- Su jinete, Denissa Sikorová, ganaba con este potro castaño su segundo Villamejor -el primero fue Azkar en 2024- y de hecho es la única jockey que ha ganado una carrera clásica en nuestro país. Dos semanas antes del éxito de la checa con Time Tight, su colega Saffie Osborne se convertía en la primera jockey en ganar una carrera clásica en el Reino Unido al conducir a la victoria a Highwayman, pupilo de Joseph O’Brien, en el St. Leger Stakes G1. Con motivo de este triunfo el historiador del turf John Randall recordó en el Racing Post que la primera mujer en ganar como jinete una carrera clásica europea fue Ina Schwarzkachel, que condujo a la victoria a Cleopatra en el derby holandés de 1971; que la primera jockey que montó un ganador clásico en una prueba integrada en la lista oficial de carreras de grupo fue Sybille Vogt, jinete sobre Novemba en las 1.000 Guineas alemanas G2 de 2021, y que la primera mujer que montó el ganador en una clásica de G1 fue Hollie Doyle, jockey de Nashwa en el Prix de Diane de 2022. Se puede añadir a estos datos que la argentina Marina Lezcano fue, con Telescópico en 1976, la primera jockey del mundo en ganar una Triple Corona (que en el caso de Argentina está compuesta por la Polla de Potrillos, 1.600m; el Gran Premio del Jockey Club, 2.000m, y el Gran Premio Nacional, 2.500m).

- Highwayman y Saffie Osborne ganaron la edición número 250 del St. Leger, la más antigua carrera clásica británica. Se corrió por primera vez en 1776 y solo se ha dejado de disputar una vez, en 1939, a causa del inició de las hostilidades que desembocaron en la II Guerra Mundial. El primer ganador fue una potranca del segundo Marqués de Rockingham, primer ministros whig en dos ocasiones, que no tenía nombre cuando corría y a la que más tarde se le impuso el de Allabaculia; era nieta por línea masculina de Flying Childers, considerado el primer gran campeón de la historia del turf. Highwayman es el producto más destacado por ahora del excelente millero Persian King, que ganó la Poule d’Essai desPoulains G1, el Prix d’Ispahan G1 y el Prix du Moulin G1, entre otras carreras, y hace la monta en el francés Haras d’Etreham al precio de 15.000 euros. Es también el padre de Pearled Majesty, el muy buen potro copropiedad de Criquette Head y Mauri Delcher -que es asimismo su entrenador- y que este año ha ganado los premios Eugene Adam G2 y Noailles G3. En España su producción no lo ha hecho muy bien, aunque se puede citar al especialista en San Sebastián Mini George, ganador allí de cinco carreras. La línea femenina de Highwayman es la misma que la del excelente semental Siyouni, abuelo paterno de Majestad, y que se origina, en lo que respecta a Europa, con la adquisición de la estadounidense Slipstream Queen por parte de Jean-Luc Lagardère. Esta yegua, que pasó a formar parte de los efectivos del Aga Khan tras la citada compra en bloque de los caballos de Lagardère, es la madre de Slickly, por Linamix, múltiple laureado de G1, y de dos conocidos nuestros importados por Cortiñal y ganadores aquí: Slipstream King, que también ejerció como semental con algún resultado apreciable -véase Camuray, ganador de dieciséis carreras- y Sliploge.

- Time Tight es, por su parte, el primer producto y el único corredor de Tiempo Vuela, una hija del gran semental Lope de Vega que ganó una vez a 2 años. El padre del ganador del Villamejor es Time Test, un hijo de Dubawi que ganó dos carreras de G2 sobre la milla y otras tantas de G3 sobre los 2000m y que después fue retirado como semental al National Stud, donde ejerció desde 2018 hasta 2024 sin mucho éxito, lo que propició su exportación a Turquía. En España, según los datos de A Galopar, han corrido diecisiete hijos suyos, y de entre ellos destacan Romanticón, uno de los mejores 2 años de 2025; Sophie’s Watch, ganadora entre otras carreras del premio Aniversario del Hipódromo de La Zarzuela, y Gran Belga, criado precisamente por el National Stud y ganador de siete carreras.  El rasgo más sobresaliente del pedigree a cinco generaciones de Time Tight es la duplicación 4 x 4 sobre el patriarca Sadler’s Wells a través de hija e hijo. Otro de nuestros ganadores clásicos de la temporada, La Llosa, primera en el Beamonte, tiene un inbreeding 3 x4 sobre Galileo, hijo de Sadler's Wells y el semental europeo más importante del primer cuarto de siglo. (En relación con este caballo, muerto en 2021, hay que apuntar que con la victoria del castrado de 6 años Queenstown en el recientemente celebrado Prix Royal Oak su cómputo de productos ganadores de G1 alcanza la inverosímil cifra de 106. Queenstown presenta en su pedigree un inbreeding 2 x 4 sobre Sadler’s Wells).

- Otro reproductor que lleva años haciendo época es Dubawi, el pequeño castaño de Godolphin que hace la monta en el Dalham Hall Stud desde su retirada de las pistas en 2005 y que ha producido, hasta el momento de escribir estas líneas, 66 ganadores de G1 y 330 ganadores de stakes, y es el germen de una floreciente línea masculina. Time Tight es el cuarto descendiente de esa línea que gana una carrera clásica en España. El primero fue White Bay, ganador del Villapadierna en 2021 e hijo de New Bay, este a su vez un producto de Dubawi que ganó el Prix du Jockey Club G1 y hace la monta con éxito en el irlandés Ballylinch Stud; el segundo, Spirituale, también por New Bay, ganadora del Valderas en 2024, y el tercero, la excelente Sweet Caroline, ganadora del Beamonte el pasado año e hija de Zarak, semental de imperial pedigree pues es hijo de Dubawi y de Zarkava, la imbatida ganadora del Prix de l’Arc de Triomphe de 2009.  La refinada Sweet Caroline ha sido noticia este otoño por haber conseguido su segunda victoria en el presmio Ricardo Ruiz Benítez de Lugo y por haberse producido en esa carrera una lesión que ha obligado a su retirada de la competición. Criada en Francia por Sparkling Star y adquirida en una venta breeze-up de Arqana por 65.000 euros, la hasta ahora pupila de Álvaro Soto tiene por madre a Savage Rose, una hija de Rock of Gibraltar que ganó en sus dos únicas salidas a la pista y cuenta con cuatro productos, entre los que hay otro ganador, Dvorjak, un hijo de Caravaggio de valor discreto.  La cuarta madre de Sweet Caroline es Midway Lady, ganadora del Oaks Stakes G1, hija de Alleged -uno de los dobles ganadores del Arco- y madre entre otros del buen Shumookh, al que vimos ganar por aquí. Sweet Caroline es la sexta yegua que gana dos veces el Benítez de Lugo: la preceden Lina Swing, ganadora en 1971 y 1973; Sacara, en 1979 y 1981; Nitzana, en 1986 y 1987; Avenue d’Argent, en 2016 y 2017, y Hardpia, en 2021 y 2023.  El castradio Sirjan, hijo asimismo de Zarak, llegó a España después de su edad clásica, pero seguramente es el mejor representante de la línea masculina de Dubawi que hemos visto en nuestro país; la victoria no le han sonreído en los últimos meses, pero es el único caballo que ha estado en el trío en el Gran Premio de Madrid, la Copa de Oro y el Memorial.

Sweet Caroline, con 2 años (Foto: Arqana).

- En el ámbito internacional, el jefe de la tribu es Ombudsman, el muy bonito castaño con marcas blancas de Godolphin que, después de no dar su medida en esa carrera un poco falsa que resultó ser el International Stakes G1 de York, disputado en agosto, mostró su gran calidad una vez más en el Champion Stakes G1, en el que batió por 4 cuerpos a otro superclase como Calandagan tras un cambio de ritmo impresionante en la recta final de Ascot. Ombudsman, de 5 años, criado por James Hanly en Irlanda, fue adquirido por Godolphin al precio de 340.000 guineas en las ventas de yearlings de Tattersalls, Es hijo de Night of Thunder, ganador de las 2.000 Guineas G1 de 2014 -las que, como es sabido disputó también Noozhoh Canarias- y actualmente uno de los sementales más cotizados del mundo y el mejor hijo de Dubawi en la yeguada. En el pedigree de Ombudsman destaca, y posiblemente es un factor que influye en su calidad, un inbreeding 4 x 3 sobre el gran Sadler’s Wells a través de un macho (Galileo, en este caso) y una hija (Indication, abuela materna del pupilo de John y Thady Gosden). El fuerte inbreeding sobre Sadler’s Wells tiene a una muy ilustre representante en la ya citada campeona Enable, que tiene una duplicación 3 x 2 sobre el patriarca de Coolmore. Por su parte, la línea materna de Ombudsman pasa por All At Sea, una hija de Riverman que ganó el Prix du Moulin G1 para Khalid Abdullah y se remonta a Kerala, madre del campeón estadounidense Damascus.

- Otro éxito notable de Night of Thunder en las semanas recientes ha sido la victoria Miss Scott en el Prix de l’Opera G1. La yegua, como Ombudsman, está por los Gosden y tiene en su pedigree inmediato dos líneas de Sadler’s Wells y además una del propio hermano de este, Fairy King. Night of Thunder hace la monta en el Kildangan Stud -la sede irlandesa de Darley, operación de cría del jeque Mohammed Al Maktoum- y este año su cubrición ha costado 200.000 euros. Es previsible que pronto se anuncien los precios de los sementales de la casa para el año que viene y no sería extraño que el de Night of Thunder subiera, pues el caballo va camino de revalidar el primer puesto en la estadística de sementales de las Islas Británicas que ya obtuvo en 2025, pues en el momento de redactar este artículo tiene, según los datos de Thororoughbred Stallion Gude, una ventaja de más de medio millón de libras sobre Frankel, segundo clasificado. En la clasificación europea que elabora la misma publicación, Night of Thunder es asimismo primero, con 235 corredores, 122 ganadores de 183 carreras y unas ganancias de 11.253.312 euros.

- En los treinta primeros lugares de esa tabla hay otros cuatro hijos de Dubawi: New Bay, que ocupa la quinta posición; Zarak, la decimonovena; Too Darn Hot, la vigesimoprimera, y Ghaiyyath, la vigesimotercera. (Puede ser revelador el hecho de que en esa misma porción de la lista hay solo dos hijos de Galileo: Frankel, en la tercera posición, y Gleneagles, en la trigésima). Dubawi, el padre las criaturas, es a sus 24 años casi un anciano venerable, pero todavía reclama una alta dosis de protaginismo, a pesar de que en los últimos años, y por la mera cuestión de la edad, ha cubierto menos yeguas que los caballos más jóvenes. En concreto, el hijo de Dubai Millennium ocupa el duodécimo puesto del ranking europeo, con 164 corredores, 82 ganadores de 126 carreras y unas ganancias acumuladas de 5.258.835 euros. Una de sus estrellas de la temporada es el magnífico Notable Speech, que hace pocas semanas obtuvo su séptimo triunfo de máxima categoría al apuntarse en Canadá la Woodbine Mile G1, prueba que ya ganó el pasado año. Este es otro ejemplar con un precioso cruce: en él resaltan los inbreedings sobre el campeón estadounidense Seeking The Gold (3 x 4 a través de hijo e hija) y sobre Dancing Brave (4 x 5 a través de hijas). El espléndido Dancing Brave no figura entre los doble ganadores del Prix de lArc de Triomphe -fue retirado al final de su temporada clásica- pero es una de las estrellas del palmarés de la carrera: ganó la edición de 1986 con un remate espectacular frente a un lote selectísimo incluso para los altos estándares de la prueba. En una votación llevada a cabo en 2022, los lectores del Racing Post eligieron el Arco de Dancing Brave, al que ese día montó Pat Eddery, como “la mejor carrera de todos los tiempos”.

- Volviendo a Dubawi, y sin apartar la vista del rotativo británico, merece la pena releer lo que decía sobre él hace pocas fechas el director de sementales de Darley, Sam Bullard, en declaraciones recogidas por Martín Stevens:

 “Será el mismo el que nos anuncie su retirada. Se está haciendo viejo, obviamente, pero todavía está en forma y disfruta de las cubriciones. Lo sacamos al aire libre tanto como es posible, y disfruta de su rutina. Por ser honesto, tiene todo lo que quiere, porque es Dubawi, pero controlamos su dieta porque si le dejáramos a su libre albedrío, estaría todo el día comiendo.

“Tuvo un brote del síndrome de Cushing [trastorno endocrino que afecta a caballos de edad y que provoca adelgazamiento de dorso, abultamiento de abdomen y dificultad para mudar el pelo], por lo que su pelo tiene a volverse lanudo, pero por lo demás goza de una salud espléndida. Es todavía el rey de Dalham Hall, y lo sabe.

“Ahora le mandamos muchas menos yeguas. Ha cubierto sesenta este año y su fertilidad está bajando ligeramente, como cabe esperar, pero su índice de fertilidad supera el 80%, así que merece la pena probar, aunque ahora lo hacemos sobre todo con nuestras propias yeguas. Mientras siga dejando preñadas a las yeguas, y esté feliz y sano, seguirá. Cuando eso un suceda, parará. Tan sencillo como eso”.

- El 2 años Darkness Falls ganó de forma brillante el Golden Fleece Stakes G1 sobre 1800m y cuatro semanas después, haciendo alarde versatilidad y brillantez, se impuso sobre los 1400m del Dewhurst Stakes G1 batiendo por un cuello a Desert Castle, un Godolphin por Frankel y madre por Dubawi que parece igualmente muy bueno. Darkness Falls es propiedad de Westerberg y Coolmore, está entrenado por Aidan O’Brien y es hijo de Camelot. Ahora mismo es el favorito para las 2.000 Guineas y el Derby y ya se habla de intentar ganar con él la Triple Corona, el sueño deportivo de los dueños del consorcio Coolmore. El último ejemplar con el que se intentó conseguirla fu precisamente Camelot, caballo de la misma propiedad que en 2012 ganó las 2.000 Guineas y el Derby pero hubo de conformarse con el segundo puesto en el St. Leger, batido el sorprendente Encke, de Godolphin del que no hay nada memorable salvo este inesperado triunfo. Absolutamente memorable es, en cambio, el mítico Nijinsky, que en 1970 se impuso en las tres carreras que conforman el triple entorchado, logro inalcanzado desde entonces. Otro 2 años de O’Brien con claras aspiraciones clásicas es Giant Sequoia, animal de espectacular físico que se impuso con contundencia en el Futurity Stakes G1. El potro desciende también de Camelot, aunque en este caso es el abuelo materno. Giant Sequoia es hijo de Frankel y su origen presenta un inbreeding 3 x 4 sobre Sadler’s Wells. El potro es copropiedad de Coolmore y Westerberg, los dueños de Darkness Falls, y también de sus criadores, la familia estadounidense Stewart, que bajo la enseña Resolute han conformado una de las nuevas cuadras más importantes del panorama internacional. Los Stewart son asimismo los dueños del excelente castrado Goliath, hijo de Adlerflug al que entrena Graffard y que el pasado septiembre ganó el Preis von Europa G1. Giant Sequoia está inscrito en la misma línea femenina que nuestra conocida Antonella.

Camelot (Foto cedida por Coolmore).

- Frankel es, por supuesto, una de los colosos de la cría mundial del PSI. Hace unos días, su 2 años Julian Schnabel se convirtió en su 200º ganador de stakes, entre los que hay 44 ganadores de G1. Uno de ellos es la excelente Minnie Hauk, que fue segunda de Daryz en el Arco del pasado año y que esta temporada no había encontrado su mejor forma, debido a problemas en los cascos, hasta el pasado Champions Day en Ascot, cuando ganó de forma resuelta el British Champions Fillies & Mares Stakes G1. Esta pupila de Aidan O’Brien es por Frankel y  la no ganadora Multilingual, por Dansili y Zenda; en la nómina española de sementales figura First Eleven, que es por Frankel y Zenda, así que ambos ejemplares son ¾ hermanos. First Eleven es el padre de dos de los mejores y más consistentes productos nacionales actualmente en entrenamiento: Vamos Niño, de Caño Quebrado, que encontró la recompensa a su regularidad en la élite al ganar el Gobierno Vasco y que después se ha colocado en el Hispanidad; y Bruno, de Aterpe, que hace unos días obtuvo en el Young Tiger la octava victoria de su historial. Vamos Niño es por Vamos España, hija de Siyouni, y Bruno, por Bruneta, esta por Makfi, hijo de Dubawi. First Eleven es actualmente segundo de la estadística local de sementales, en la que, según los datos de Gaceta Hipódromo, registra 9 ganadores de 13 carreras y unas ganancias totales de 193.750 euros. El líder, por escaso margen, es Noozhoh Canarias, que registra 10 ganadores, 15 victorias y un monto total en premios de 214.220 euros. Frankel, por su parte, es tercero de la clasificación europea de Thoroughbred Stallion Guide con 239 corredores, 120 ganadores de 183 carreras y unas ganancias de 9.772.271 euros.

- Por buenos que sean Darkness Falls y Giant Sequoia, la estrella juvenil -o la diosa, por hacer a su nombre-  del patio de Aidan O’Brien esta temporada ha sido Sun Goddess, que ha corrido nueve carreras -la primera el 9 de mayo en The Curragh y la última el 30 de octubre en Keeneland-, ha ganado siete en distancias de los 1000m a los 1600m, ha sido segunda en las otras dos y en su CV figuran ya cuatro carreras de G1: dos en Irlanda, el  Phoenix Stakes y el Moyglare Stud Stakes; una en Reino Unido, el Cheveley Park Stakes, y otra en Estados Unidos, la Breeders’ Cup Juvenile Fillies Turf. Propiedad asimismo de Coolmore y Westerberg, en su caso corre con los colores morados y blancos de uno de los socios, Derrick Smith, y está criada por el Owenstwon Stud, que se la vendió a sus actuales propietarios de yearling por 120.000 libras en las subastas de Goffs. Es hija de Sioux Nation, un miembro de la línea de sementales Scat Daddy-No Nay Never -muy caracterizada por la precocidad y velocidad que imparte-, y en su pedigree hay una duplicación 4 x 3 sobre el que fuera muy buen sprinter Bluebird, un caballo que no es demasiado habitual en los pedigrees actuales. Sioux Nation hace la monta en Coolmore Irlanda y su cubrición en 2026 ha costado 37.500 euros, aunque quizá las actuaciones de Sun Goddess encarezcan algo sus servicios para el año próximo; también puede influir el hecho de que Aidan O'Brien haya dicho de él que "es el semental más infravalorado del mundo". En la clasificación europea que se viene citando, Sioux Nation ocupa la posición 17, con 230 corredores, 93 ganadores de 129 carreras y 4.066.310 euros en premios.  

- Poco interesante está resultando en la temporada española el desempeño de los 2 años. Aquí no hay diosa alguna pero, al menos, en el final de verano y lo que va de otoño, algunas novicias han tenido actuaciones interesantes. Así, Narcea, de Martul e hija del velocista y discreto semental Cotai Glory -otro que ha sido exportado a Turquía- ganó el Criterium Internacional y el Carlos Sobrino, aunque en el Gran Critérium la temporada pareció habérsele hecho larga; adquirida en las ventas breeze-up de Tattersalls por 26.000 euros, tiene un pedigree interesante pues sus dos progenitores tienen tres ancestros repetidos y colocados en lugares casi idénticos de sus genealogías respectivas: se trata de Danehill (3 x 3), Gone West (4 x 5 y Diesis (5x 5). Zelrya, de Mediterráneo, vino en primavera importada de Francia, donde ya había ganado, y aquí ha corrido siete veces más, con tres victorias y cuatro colocaciones. Hija de Zelzal, un prolífico productor de ganadores por Sea The Stars, cuenta con un cruce que llama la atención por lo cargado de inbreedings que está en sus cinco primeras generaciones: Urban Sea (3 x 4), Green Desert (4 x 4), Sadler’s Wells (4 x 4), Mr. Prospector (5 x 4 x 5) y Ahonoora (5 x 5). También está la nacional Ánimo Lola, de AGF, una medio hermana de la buena Upa Lola por Noozhoh Canarias que fue comprada en la subasta de la ACPSIE por 40.000 euros. La potranca ganó en primavera, estuvo deslucida en el Carlos Sobrioa y después completó una muy bonita recta para ganar la carrera destinada a los ejemplares vendidos en la subasta de la Asociación de Criadores.  Y, por último, hay que citar a la compacta alazana Reina Sioux: hija, como Sun Goddess, de Sioux Nation, fue criada en Irlanda por el Mountarmstrong Stud y comprada de yearling en Goffs por 70.000 libras. Entenada en Francia por Mauri Delcher, la yegua debutó en agosto en Deauville sin colocarse y luego ha hecho dos provechosos viajes a Madrid: en el primero fue segunda en el Carlos Sobrino y en el otro se apuntó, haciendo una bonita carrera en punta, el Gran Criterium, la más importante prueba para ejemplares de 2 años de nuestro calendario.  Se corrió por primera vez en 1941 y siempre se le ha dado muy bien a las hembras, que han ganado 27 de las 76 ediciones disputadas; la primera en hacerlo fue Malta, del Marqués de Viesca de la Sierra, en 1943.

Reina Sioux gana el Gran Critérium (Foto: P. Chapa).

- Reina Sioux tiene un nombre bien monárquico, como Majestad, y su propietario, Javier Maldonado, es hermano del dueño del ganador del Memorial. En su línea femenina inmediata está Detroit, ganadora del Prix de l’Arc de Triomphe en 1980 para Robert Sangster e hija de Riverman, un ganador clásico que Alec Head entrenó para los Wertheimer. (Como Urban Sea, Detroit, no solo se impuso en el Arco, sino que produjo un ganador de la prueba: en su caso, Carnegie, primero en  1994).